Por Ángel Anderson · Cabo Rojo, Puerto Rico
El informe dice qué está mal. Nadie dice qué hacer. Aquí está la receta: qué se hace, quién lo hace, y cómo se mide si de verdad sirvió.
En resumen
- Puerto Rico no bajó por falta de talento. Bajó por falta de ejecución.
- El golpe más fuerte fue empresarial: cuesta más abrir, operar y contratar.
- La solución no es secreta: permisos rápidos, energía confiable, más productividad.
- Aquí está en tres mesas (gobierno, empresa, pueblo), cada acción con su métrica. No tienes que con todo: empieza por una.
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Puerto Rico bajó en el ranking mundial de competitividad del IMD: del puesto 45 en 2025 al 52 en 2026, entre 70 economías. No bajó porque perdió talento. Bajó porque no estamos ejecutando. Y la parte que me molesta es esta: lo que hay que hacer no es ningún secreto. Es obvio. El diagnóstico está en todos los periódicos. La receta no está en ninguno.
Llevo más de 20 años convirtiendo revolú en acción útil, primero en la Fuerza Aérea, donde un proceso flojo cuesta vidas, y después en mercadeo, donde un proceso flojo cuesta dinero. Aprendí a buscar el punto donde el sistema se traba, quitar el desperdicio, y dejarlo andando. Desde Cabo Rojo veo lo mismo que vio el IMD, pero desde el otro lado: no veo un país sin recursos. Veo un país atorado.
Y eso, aunque suene a mala noticia, es la buena. Lo que está roto se puede arreglar. Un país sin recursos no tiene salida fácil; un país atorado solo necesita que alguien lo destranque. No hace falta un milagro. Hace falta hacerlo. Y se puede escribir en una página.
Esto es esa página.
Lo que el número dice de verdad
El IMD no mide solo cuánto produce la isla. Mide cuatro cosas: el desempeño económico, qué tan ágil es el gobierno, qué tan fácil es operar un negocio, y la infraestructura. Y 2 de cada 3 partes del ranking son datos fuertes, medibles; la otra parte es lo que los propios ejecutivos de aquí contestaron sobre el clima de negocios.
Puerto Rico empeoró en las cuatro áreas. El golpe más fuerte fue en lo empresarial: del puesto 35 al 52. 17 posiciones en un año. El desempeño económico quedó en 63, el peor de todos. Y cuando empeoran al mismo tiempo la empresa, el gobierno y la infraestructura, el que invierte no ve un tropiezo de un año. Ve un sistema que no entrega.
El propio perfil de Puerto Rico en el informe nombra los problemas grandes, y los nombró gente de aquí, no un consultor de afuera: burocracia y permisos lentos, escasez de mano de obra, y energía cara e inestable.
Eso no es un misterio. Eso es una lista de tareas.
¿Y esto a ti qué? Por qué te debe importar
Te seré honesto: la palabra «competitividad» suena a reunión de corbatas, a algo que le importa a un inversionista y no a ti. Yo pienso que la mayoría no lo siente. Y sin embargo lo estás viviendo, solo que con otro nombre.
Un país que se pone más difícil para hacer negocio es un país donde tu hijo termina la escuela y el trabajo no está aquí, así que se va pa’ Orlando. Donde la tienda que te gustaba cierra porque el dueño no pudo con la factura de la luz. Donde la pareja joven que quería montar algo se pasa un año en permisos y desiste. Donde el médico no viene porque montar consulta aquí es un dolor de cabeza. Eso no es un número en un informe. Es tu familia decidiendo si se queda o se va.
Cada puesto que Puerto Rico baja es una razón más para que la próxima generación haga maletas. Por eso te debe importar: no por el ranking, sino porque el ranking está midiendo, sin decirlo, si tus hijos van a poder construir una vida aquí o la van a tener que construir lejos.
Y aquí va la parte que a nadie le gusta oír. Nos acostumbraron a celebrar el anuncio y no la ejecución. A confundir el baile, la botella y la baraja con que las cosas van bien. La radio, la televisión y las redes premian el ruido y el ego, no lo que de verdad mueve un pueblo. El poder de exigir otra cosa lo tiene la gente de a pie. No el gobierno. Nosotros. Y exigir empieza por algo pequeño: mirar la lista que sigue, y no dejar que otro año pase igual.
La única verdad incómoda
Puerto Rico lleva años confundiendo promoción con competitividad.
Un decreto, una campaña, un anuncio bonito ayudan a vender la isla. Pero no sustituyen energía confiable, permisos rápidos, ni la capacidad de ejecutar todos los días. Tener buena tecnología tampoco basta: Puerto Rico no luce mal en infraestructura tecnológica, y aún así se desplomó en productividad, en prácticas gerenciales y en confianza empresarial. Herramientas no es lo mismo que saber dirigir.
Diagnosticar es gratis. Prometer es gratis. Ejecutar es lo que nadie está haciendo. Y ejecutar es lo único que mueve el número.
Lo que sigue no es otro plan estratégico de 300 páginas. Es una lista de acciones que se pueden empezar este mes, ordenadas por quién las tiene que hacer. Cada una con una manera de saber si funcionó. Y nadie tiene que con todas: cada mesa puede arrancar con la más pequeña, esta semana. Cópienlas. Mejórenlas. Pero háganlas.
Bájalo a tu pueblo: lo que se ve desde Cabo Rojo
Hasta aquí escribí «Puerto Rico ejecuta mal» con números de isla. Pero yo no vivo en un promedio. Vivo en Cabo Rojo, y aquí el informe del IMD no es una estadística. Es el martes.
La luz es cara, ronda los 27 centavos por kWh, y en 2025 el 93% de la generación todavía venía de combustibles fósiles. Pero el número no cuenta lo peor: la inestabilidad. El comerciante de aquí no presupuesta la luz, presupuesta los apagones. La nevera de inventario que se daña en un corte se la come el dueño, no LUMA. A eso súmale permisos que tardan entre 9 y 18 meses, agua que falla por sectores, y un vertedero cuyo costo sube y cuya capacidad nadie quiere contar en voz alta.
Esa es la cancha real. Y aquí viene lo incómodo.
El sistema no está lento. Está lento para ti.
En la misma isla con la luz más cara del país y el agua que falla, el proyecto Esencia, un desarrollo de 1,549 cuerdas, recibió su Declaración de Impacto Ambiental aprobada en diciembre de 2025, 498 millones de dólares en créditos contributivos, y exención de 90% en el impuesto a la propiedad por 10 años. (Fuente: Centro de Periodismo Investigativo.)
Para tener una vara: el presupuesto anual completo del municipio de Cabo Rojo es 19.2 millones. Esos 498 millones son 26 años del presupuesto entero de mi pueblo. Solo en lo que el municipio deja de cobrar, son cerca de 6.9 millones por año, el mismo dinero que normalmente paga el recogido de basura, el arreglo de calles y el alumbrado.
Y aquí está lo que de verdad me detiene. En las vistas públicas del proyecto, el arquitecto Pedro Cardona Roig leyó del propio expediente que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado, por escrito, el 26 de septiembre de 2024, dijo que la planta de Filtros Betances no puede suplir la demanda del proyecto sin mejoras significativas. El desarrollo necesita más de 1.2 millones de galones de agua al día, y la propia Declaración de Impacto Ambiental, en su página 89, no analiza de dónde sale esa agua. Mientras tanto, 47,000 cabo rojeños ya viven con la capacidad de agua que tenemos hoy.
El planificador Luis García Pelatti lo resumió en la misma vista: una agencia tan importante como Acueductos no pudo contestar, ni siquiera se consultó a la Autoridad de Energía Eléctrica que controla los canales de riego, y por eso él llamó a esa evaluación una «DIA prematura» que no se puede aprobar a nivel regulatorio.
Y la basura va por el mismo camino. En esa vista, el vecino Túbal Padilla preguntó lo que nadie en la mesa quería contestar: el desarrollo le sumaría más de 30 toneladas de basura al día a la nueva celda del vertedero municipal. Y esa celda no es infinita. En 2020 el municipio tomó un préstamo de 2.2 millones para construirla, y solo le extiende la vida al vertedero de 8 a 10 años, o sea hasta cerca de 2030. Encima, Puerto Rico está cerrando 7 vertederos y mandando esa basura al sur. La celda ya carga más de lo que se diseñó, y nadie está diciendo qué se hace con la basura después. La científica Dimaris Acosta lo dijo claro: la Declaración de Impacto Ambiental menciona el desperdicio sólido pero no explica hacia dónde va ni quién recibe la consecuencia.
Léelo otra vez. Para el comerciante que quiere abrir una panadería, la máquina del gobierno tarda 18 meses. Para el proyecto de 498 millones, se aprobó la DIA en diciembre a pesar de que la agencia del agua dijo por escrito que no da, y antes de contestar de dónde sale el agua y dónde va la basura.
No vengo a decir si Esencia es bueno o malo. Vengo a poner el contraste sobre la mesa: Puerto Rico sí sabe moverse rápido. Lo acaba de demostrar. La pregunta no es si la isla puede ejecutar. Es para quién ejecuta, y por qué la misma infraestructura que le falla al vecino todos los días se carga con un proyecto que la propia agencia dijo que no aguanta.
Eso no es de partido. No es ricos contra pobres. Es un sistema que aprende a correr cuando quiere, y se hace el lento cuando le toca a uno de nosotros.
Mesa 1: Gobierno (estatal y municipal)
El gobierno controla la fricción más cara: el tiempo. Abrir un negocio aquí ha llegado a tomar entre 9 y 18 meses. El propio gobierno lo reconoce en su propuesta de reforma de permisos. Mientras tanto, ese negocio paga renta, nómina e inventario sin facturar un peso.
Empezar en 30 a 90 días:
- Un cuarto que destraba permisos. Poner a las agencias de permisos (OGPe), a los municipios y al DDEC en la misma mesa una vez por semana, a resolver juntos los casos de negocios que quieren abrir o crecer y emplear gente. Como una sala de emergencias, pero para permisos: los casos más urgentes primero. Cómo se mide: cuánto tarda un permiso en promedio, cuántos casos se resuelven a tiempo, y cuántos llevan más de 90 días parados.
- Una lista pública que diga cuánto se tarda cada permiso, actualizada cada semana, por agencia y por municipio. Cuando el atraso se ve, el atraso se arregla, porque nadie quiere ser el nombre más lento de la lista. Cómo se mide: los días que toma cada paso, a la vista de todo el mundo.
- Matar 25 trabas. Identificar las 25 exigencias regulatorias más inútiles y eliminarlas o consolidarlas por circular. Cómo se mide: número de requisitos eliminados.
De 6 a 12 meses:
- Un solo lugar, en línea, para hacer todo el trámite de principio a fin sin ir de oficina en oficina ni entregar los mismos papeles 5 veces. No otro portal más: el proceso completo rediseñado para que se pueda hacer desde el celular.
- Ayuda para que un apagón no cierre el negocio: placas solares, baterías o plantas para los negocios esenciales del pueblo (farmacias, colmados, panaderías), pagadas combinando fondos estatales y federales.
De 1 a 3 años:
- Reforma de permisos con plazos que sean ley, silencio administrativo en los casos rutinarios (si el gobierno no contesta a tiempo, se aprueba), y trazabilidad pública.
- Portafolio energético decidido por costo total y confiabilidad, no por anuncio. Hoy la luz comercial ronda los 27 centavos por kWh y en 2025 el 93% de la generación todavía era de combustibles fósiles. Eso se come el margen de cada negocio de la isla.
Mesa 2: Empresa
El gobierno no controla todo. La parte que sí controla el dueño es la productividad, y ahí Puerto Rico retrocedió fuerte. Esto no espera por ninguna reforma.
Y seamos honestos: la mayoría de los negocios de aquí nunca han hecho ninguna de estas tres cosas. No por vagancia, sino por falta de tiempo y de quién les diga cómo. Por eso empieza por la primera y ya.
Empezar en 30 a 90 días:
- Mirar los números del negocio una vez, en serio: cuánto entra, cuánto se pierde en merma, cuánto tarda el servicio, cuántas horas de gente cuesta, y cuánto te deben. Medir antes de adivinar. La mayoría nunca lo ha hecho. Cómo se mide: lo que te queda después de costos, y cuántas veces al año rueda tu inventario.
- Herramientas básicas: punto de venta, manejo de clientes, facturación electrónica, control de inventario, respaldo de datos. La mayoría cuesta entre 2,000 y 10,000 dólares por negocio, una vez. Cómo se mide: porcentaje de ventas registradas y precisión del inventario.
- Plan de continuidad: qué pasa cuando se va la luz y una ciberseguridad mínima, porque las brechas de datos ya están en la lista de riesgos de la isla.
De 6 meses a 3 años:
- Entrenar a los encargados y supervisores en cómo dirigir a su gente y atender al cliente. Ahí, en el que manda el turno, se gana o se pierde la productividad.
- Automatizar lo repetitivo y usar IA en mercadeo, cotizaciones y atención. No para verse moderno. Para producir más con la misma gente.
- Alianzas de compra, energía y logística entre negocios chicos para bajar costos que solos no pueden bajar.
Si tienes un negocio, esta mesa empieza hoy
La primera acción de esta lista (mirar los números en serio, una vez) yo la hago contigo. Se llama El Diagnóstico: me siento con tu operación y te encuentro el fallo que te está costando dinero, con la garantía más simple que existe: si no te encuentro un fallo, no pagas.
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Mesa 3: Pueblo y territorio
La competitividad de Puerto Rico no vive solo en San Juan. Se decide en si un negocio en Cabo Rojo, en Mayagüez o en Ponce puede abrir rápido, contratar y operar sin sobresaltos. El empleo de la región se mide en un área que las estadísticas federales llaman «San Germán-Cabo Rojo». O sea: esto es local.
Empezar ya:
- Sentar en el mismo cuarto a los que deciden: municipio, banca, turismo y permisos, resolviendo casos concretos. Y aquí hay un hueco que nombrar: Cabo Rojo no tiene una cámara de comercio ni una asociación de comerciantes activa que hale por el negociante. Alguien tiene que convocar esa mesa. Cómo se mide: casos críticos resueltos.
- Contar los negocios que están frenados por un permiso, por la luz o por falta de personal. No se puede arreglar lo que no se cuenta. Y la buena noticia es que el inventario ya casi existe: CaboRojo.com tiene más de 1,100 negocios del pueblo verificados a mano, más de lo que tiene el propio municipio que da los permisos. Falta cruzar esa lista con quién está atorado y por qué.
De 6 meses a 3 años:
- Enseñar aquí las destrezas que el pueblo busca y no encuentra: atender clientes, inglés para turismo, vender por internet, mantenimiento, hospitalidad, solar básico. Porque el problema no siempre es que «no hay gente»: muchas veces es que la universidad graduó para trabajos que aquí no existen, mientras el negocio busca una destreza concreta y no la consigue. Enseñarla aquí, en Cabo Rojo, con el municipio, el colegio y las iglesias. Cómo se mide: cuántos consiguen trabajo y se quedan.
- Unir los negocios de la costa (Boquerón, Joyuda, El Combate) para vender el destino juntos, con suplidores de aquí, para que el dinero del turista se quede en el pueblo y no se lo lleve una cadena de afuera.
Cómo sabemos en 12 meses si fue de verdad
Si en un año estas seis cosas no se movieron, no hubo reforma. Hubo otro discurso.
- Permisos: bajó el tiempo mediano, bajó el backlog viejo, subió la cantidad de casos resueltos en la primera vuelta.
- Energía: bajó el costo efectivo por kWh para el comercio y bajaron las interrupciones.
- Trabajo: subió la disponibilidad y la retención de gente.
- Productividad: subieron las ventas por empleado y el margen.
- Gobierno: se publicó el tablero, se cumplieron los plazos, bajó la discreción opaca.
- Percepción: mejoró la encuesta a ejecutivos del propio IMD sobre el clima de negocios.
Números, no adjetivos. Esa es la diferencia entre arreglar algo y hablar de arreglarlo.
El espejo
Aquí viene la parte incómoda, y va para una sola persona: el que puede mover algo de esta lista. Un permiso que puedes agilizar. Una compra que puedes adelantar. Una firma que lleva semanas en tu escritorio. Una llamada que destranca a otro.
Si lees esto, asientes con la cabeza, y no haces nada, esta vez no fue el sistema el que falló. Fuiste tú. No es de partido. Es del espejo.
Nadie te va a pasar la factura mañana. Pero dentro de un año, cuando el número baje otra vez, esta misma lista va a seguir aquí, con las mismas acciones sin hacer. Y tú vas a saber, sin que nadie te lo diga, cuál te tocaba a ti.
Lo que pido
Pero no tiene que terminar así, y esa es la buena noticia. No te estoy pidiendo la lista entera. Te estoy pidiendo una. La que esté en tus manos esta semana. La más pequeña sirve.
No estoy pidiendo que me crean a mí. Estoy pidiendo que miren la lista. Cada acción aquí ya la reconoce el propio gobierno, el propio informe, o cualquiera que haya tratado de abrir un negocio en la isla. No inventé nada. Solo lo escribí claro, porque el diagnóstico ya lo escribió todo el mundo y la receta no la escribió nadie.
Así se destranca un pueblo: no con un eslogan, sino con un permiso, un negocio y una decisión a la vez. Si te sirve, úsalo. Si lo puedes mejorar, mejóralo. Pero no lo dejes en otro titular que mañana nadie recuerda.
- Ángel Anderson | Menos revolú, más sistema, mejor vida.
Puntos clave para llevar
- El diagnóstico es gratis. Ejecutar es lo único que mueve el número.
- Gobierno: un cuarto que destraba permisos, una lista pública de cuánto se tardan, reforma con plazos que sean ley, y energía por costo y confiabilidad.
- Empresa: mirar los números una vez, herramientas básicas, y automatizar con IA.
- Pueblo: sentar a los que deciden, contar los negocios frenados (CaboRojo.com ya tiene el inventario), y enseñar las destrezas que faltan.
- Todo se mide en 12 meses con números, no con adjetivos.
- No con todo: empieza por una acción, la más pequeña, esta semana.
Preguntas frecuentes
¿En qué puesto quedó Puerto Rico en el ranking del IMD 2026?
En el puesto 52 de 70 economías. Estuvo en el 49 en 2024, subió al 45 en 2025, y bajó al 52 en 2026. Ojo: el 45 fue el año pasado, no este. La cifra de 2026 es 52.
¿Por qué bajó?
Empeoró en las cuatro áreas que mide el IMD, pero el golpe más fuerte fue en lo empresarial: del puesto 35 al 52. No es falta de talento. Es falta de ejecución: permisos lentos, energía cara e inestable, y escasez de mano de obra.
¿Qué hay que hacer?
Menos promoción, más ejecución. Acciones concretas en tres mesas: gobierno (un cuarto que destraba permisos, una lista pública de cuánto se tardan, reforma con plazos que sean ley, energía por costo y confiabilidad), empresa (mirar los números, herramientas básicas, automatización) y pueblo (sentar a los que deciden, contar los negocios frenados, enseñar destrezas). Cada acción con un número que pruebe si funcionó, y se puede empezar por una sola.
¿Esto es de algún partido?
No. Si se vuelve otra pelea de quién tiene la culpa, el 2027 va a repetir el 2026. Cada acción de la lista ya la reconoce el propio gobierno, el propio informe, o cualquiera que haya tratado de abrir un negocio en la isla.
Fuentes: IMD World Competitiveness Ranking 2026 (puestos 49 en 2024, 45 en 2025, 52 en 2026; 70 economías) · El Vocero · Sin Comillas · News is My Business · U.S. Energy Information Administration (precios de electricidad y mezcla de generación) · U.S. Bureau of Labor Statistics (área San Germán-Cabo Rojo) · Propuesta gubernamental de reforma de permisos · Vistas públicas del Proyecto Esencia (testimonios de Pedro Cardona Roig, Luis García Pelatti, Túbal Padilla y Dimaris Acosta) · USDA Rural Development, Metro PR y El Vocero (préstamo de 2.2 millones y ampliación del vertedero municipal de Cabo Rojo, 2020). Datos verificados al 1 de julio de 2026.
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