El método
A veces las cosas se enredan. Tu trabajo. Tu casa. Tu negocio. Esto es lo que yo hago para encontrar el problema antes de que se ponga grande. No tienes que ser experto. Tú ya sabes hacer esto. Solo no lo habías puesto en palabras.
Tú ya haces esto
Piensa en un cocinero cuando la cocina está llena de órdenes. Un paramédico en una emergencia. Una mamá con tres niños un lunes en la mañana. Todos hacen lo mismo, sin pensarlo:
Lo ponen en orden.
Lo hacen más simple.
Lo hacen.
Lo arreglan si hace falta.
Tú también haces esto. Yo lo aprendí en la Fuerza Aérea, en 20 años, donde un error podía dañar un avión. Pero el modo de pensar es el mismo para todos. Yo solo lo puse en seis preguntas. Aquí están, para que las uses tú también.
Las 6 preguntas que yo me hago
De dónde salieron estas preguntas
No me las inventé. Cada una la aprendí en un trabajo distinto, uno encima del otro:
Cargando bombas y armas en aviones F-15 y F-22, donde un error costaba caro. Ahí aprendí a ver qué puede salir mal.
Enseñándole a otros a hacer ese trabajo sin que nadie se lastimara. Ahí aprendí a decir las cosas fácil.
Escribiendo reportes donde tenía que decir mucho en pocas líneas. Ahí aprendí a decir lo importante corto.
Aprendiendo a hablar delante de la gente. Ahí aprendí a ver cómo le llega el mensaje a cada quien.
En la Fuerza Aérea me tocaba arreglar trabajos que iban lentos. Nos sentábamos a buscar qué pasos estaban de más y los quitábamos, para que todo fuera más fácil. Era, en cristiano, quitarle el revolú a un trabajo. Ahí aprendí a quitar lo que sobra.
20 años haciendo esto. Hoy lo uso para ayudar a los negocios.
Un ejemplo
Un negocio que abre cuando le da la gana, sin horario fijo.
Pregunta 1 (qué puede salir mal): un cliente llega, lo encuentra cerrado, y no vuelve más.
Pregunta 5 (qué sobra): sobra la duda. Pon el horario donde todos lo vean.
Listo. Ese era el problema. No hizo falta nada complicado.
Pruébalo hoy
No tienes que usar las seis. Agarra una cosa que te tenga la cabeza dando vueltas. Hazle dos preguntas:
¿Qué puede salir mal aquí?
¿Qué sobra que puedo quitar?
Casi siempre, con esas dos ves el problema. Eso es todo. Mirar a tiempo y quitar lo que sobra.
¿Tu negocio anda dando vueltas?
En una hora te ayudo a ver dónde está el problema y qué hacer. Si no te encuentro nada que te esté costando, no me pagas.
– Angel | Menos revolú, más sistema, mejor vida.