Lo que hago
Encuentro lo que te va a costar dinero, tiempo o paz. Antes de que te lo cobre.
20 años cargando armamento en aviones de combate me enseñaron a buscar el punto de fallo. Antes, no después, porque después ya cobró. Hoy lo busco en tu negocio.
No me di cuenta hasta hace poco de que esa cabeza es lo que más vale de mí. No el marketing. La cabeza. Y te la puedo explicar, porque la puedes usar sin pasar 20 años donde yo los pasé.
Cada parte me enseñó algo:
| Cargar armamento en F-15 y F-22 | me enseñó consecuencia. ¿Qué puede fallar aquí, y a quién le cuesta? |
| Ser instructor de armamento de F-15 y F-22 | me enseñó claridad. ¿Cómo lo explico para que entre de una? |
| Las evaluaciones militares | me enseñaron a comprimir valor. Decir qué cambió y por qué importa, en pocas palabras. |
| Toastmasters | me enseñó audiencia. Cómo cae el mensaje: lo verbal y lo no verbal, las palabras y el cuerpo. |
| Lean | me enseñó a quitar desperdicio. Casi siempre el problema no es falta de esfuerzo. Es exceso de desperdicio. |
| 23 años de marketing | me enseñaron lo último: nada sirve si no mueve a alguien a actuar. |
Junta las seis y te queda una mezcla rara. Operador, instructor, comunicador, mejorador de sistemas y marketer en la misma cabeza. La mayoría tiene una o dos. Yo no inventé nada de esto. Lo traduje.
Por eso cuando me siento con un negocio ajorao no veo un problema complicado. Veo una misión mal definida, con demasiadas vueltas y cero checklist. Y eso sí se arregla.
Y aquí está lo importante: esto no es de tener 20 años en la Fuerza Aérea. Es un patrón que tú ya tienes en tu oficio, tu casa o tu negocio. Ver el revolú, poner orden, simplificar, hacer, ajustar. Solo que nunca lo nombraste. Yo lo nombré y lo convertí en seis preguntas. Lee el método →
Si te sirve, llégate. Si no, sigue tu camino. Todos vamos pa’ diferentes sitios.
– Angel | Menos revolú, más sistema, mejor vida.
De dónde vengo
Pasé 20 años en la Fuerza Aérea. Cargué armamento en aviones F-15 y F-22, donde un error no es un detalle: es una misión que falla. Fui instructor, y mi trabajo era agarrar lo complicado y dejarlo tan claro que el más nuevo lo hiciera bien y nadie se lastimara. Me certifiqué para arreglar procesos: buscar dónde un trabajo iba lento y quitarle lo que estorbaba. Y aprendí a hablar en público, a ver cómo le llega el mensaje a la gente, no solo a tener la razón.
Lo que descubrí después
Cuando me retiré tenía el grado, el MBA, las certificaciones. Y aun así el día se me iba sin producir lo que importaba. No era falta de talento. Era que veía el fallo en el negocio de otros rápido, pero nunca había puesto mi propio modo de pensar en palabras. Eso hice: lo convertí en seis preguntas que cualquiera puede usar. Lee el método →
Lo que hago hoy
Ayudo a personas y negocios a encontrar lo que les va a costar dinero, tiempo o paz, antes de que cobre. No invento contenido. No vendo fórmulas. Miro tu situación como una misión: dónde puede fallar, qué estorba, y qué hacer.
Vivo en Cabo Rojo con mi esposa Noelia y mi hijo Angelito. Escribí AJORÁO NO ES UN PLAN, y construyo todo esto solo, con ayuda de la inteligencia artificial, para dejar cosas que sigan sirviendo aunque yo no esté encima.